domingo, 31 de enero de 2016

Nunca había conocido alguien que trabajara toda la semana! todos los días del año!,   y solo vives para ese trabajo de mierda? - pensó Consuelo para sí misma - ni siquiera sabía que eso era posible, en el sentido de que una persona, un hombre joven, se levantara cada día desde hace unos 4 o 5 años, se hiciera un desayuno igual al del día anterior, saliera temprano camino al metro, donde esperaría un vagón con un espacio pequeño donde él pudiese entrar para llegar a un trabajo que no le gustaba y al que había llegado por casualidad, aunque ahora era diferente, era la necesidad la que ahora le mantenía ahí ,siendo un asistente en el hospital de la región.
 No le gustaba para nada imaginarse en los zapatos de ese cabro que había conocido hace tan  poco,y que sin embargo, ya se imaginaba como seguiría su vida (exactamente igual que siempre, hasta que la monotonía le pase la cuenta y de desencadene la eventual crisis de edad).  Un ser que además había usado su único día libre para darse un rato de ocio en el único bar que había por ahí cerca, buscando alguna emoción ha hiciese valer esa semana de trabajo, algo que le sacara del aburrido escenario en el que se encontraba, tal vez conocer a alguien(papel que ahora estaba a cargo de consuelo), ayudar en un accidente automovilístico, salvar a una dama en peligro…hasta encontrarse plata en el suelo hubiese hecho que la semana hubiese tenido la cuota de emoción a la que estaba ya acostumbrado. Pero no, nada sucedió, encuentros con los conocidos de siempre, meterle conversa a la primera persona del sexo opuesto que se encontrara en la barra, y se viraría a su casa en un par de hora más, por lo que ahora estaba intentado el no irse solo.    
cuando salió el tema del trabajo, consuelo quedó helada, ya había pensado antes en que su futuro no se veía prometedor, pero la idea de vivir solamente para un trabajo que detestara , para gastar su único día libre intentando ligar en un bar le parecía el escenario más decadente en el podría encontrarse jamás.
El asistente de hospital ya se había ido (solo) , pero Consuelo mantenía en su cabeza la idea de como iría a pasar su vida cuando tuviera que valerse por ella misma, o sea, cuando acabe de estudiar, cuando tenga que emigrar de la casa familiar, cuando tuviera que cumplir con todas las expectaciones que se esperan de una persona que se ha criado bien y está lista para enfrentar la vida adulta como se debe, con normalidad.
Terminaría su vida igual?, se preguntaba, le había dado pocas vueltas antes al asunto, estaba ocupada en las preocupaciones típicas de alguien que recién lleva la mitad de su carrera cursada, era solo cosa de tiempo antes de que también pudiese encontrarse en el lugar el decadente personaje que había conocido esa noche, preocupada de llevarse bien con todos, de no fallar en los ramos, de que ningún profe fuese a tener algo contra ella, preocupada de conocer a alguien especial, sintió que toda su atención siempre estuvo centrada en metas inútiles , algún día explotaría la burbuja, y todo lo que hizo fue preocuparse de una saludable vida social y de rendir lo suficiente en la universidad para salir en el tiempo previsto, pero que pasa si ahora no quiero salir?-pensó- y que pasa si ni siquiera me doy cuenta cuando tenga 30 , un trabajo, pero nada que me haga sentir que un día fue diferente al anterior?!

los días siguientes fueron angustiantes, nunca antes había pensado en la parte menos glamorosa de el llegar a ser independiente
de forma total, pues tendría que serlo
algún día, él/ella y sus amigos siempre habían romantizado la idea de la adultes, con el poder comprar trago  legalmente, comprar cigarros, conducir autos, pero no pensaba en que tenía que pagar impuestos (y primero saber lo que era un impuesto), mantener una casa, y primero que todo, tendría que saber que hacer con su vida
Nunca le gustó mucho la idea de tener una rutina, pensó que podía evitarla, que no sería como la amargada gente adulta
que maldice su vida al levantarse cada mañana, a un trabajo que no les gusta, con la única meta de juntar una buena cantidad de
dinero para poder jubilarse y esperar la muerte. eso no era para xxxxxxx, pero ahora esa idea parecía una sentencia de la que
no podría escapar.
como viviré conmigo misma ahora? pensó, por que mierda habré venido al mundo? lo único que tengo claro con mi vida es que
moriré algún día! pensó a sus adentros, "es una puta broma, acaso?!" -se decía, simplemente nada tenía sentido.
Todas y cada una de las personas que conocía morirían algún día, y hasta entonces solo despertarían cada mañana para esperar
su ultimo día.
"esto no es vida", se dijo a si mismx,  "y no perderé más tiempo, esto acaba hoy!", se dijo mientras miraba por la ventana. En ese momento
pudo ver algo que alegró por un momento,  su ahora vacía vida, vio como unas 6 o 7 personas bebían y reían en la terraza de un edificio de
departamentos que había sido inaugurado hace algunas semanas atrás, ''pobres, ojalá supieran lo que les espera, no estarían tan felices''
el edificio estaba algunas calles más allá de su casa, llegó a pie y antes de darse cuenta ya estaba subiendo las escaleras para llegar
a la parte más alta, donde estaba la terraza. no tuvo problemas para entrar, una vez ahí, caminó lentamente hasta el borde del edificio
se detuvo en los barrotes de seguridad que habían instalado para evitar accidentes,miró hacia abajo,todas las personas en las calles
parecían hormigas, ''las hormigas saben lo pequeñas que son'' pensó mientras saltaba la barrera y caía a toda velocidad, se le ocurrió que
podría dolerle bastante el choque con el suelo, pero no le importó , ya no importaba nada,las lagrimas corrian por su cara
antes de estrellarse contra el pavimento y dar fin a su  existencia. mientras cada una de las personas que habita el mundo, continuaba con su vida.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Me cargan las weas dulces, detesto que siempre sean el regalo de última hora
O que sean el comodín para arreglar algo malo que hayas hecho. La amargura en corazón debe sentirse hasta en el paladar, de otra forma, es como mentirse uno mismo.
Creo que el ultimo regalo que recibí de un familiar (de los últimos que aún me hablaban) fue un paquete de  almendras, era muy bonito, todas de colores, como adornos de pascua, ni siquiera quería comerlas para tener siempre el regalo conmigo, y lo logré, eran durísimas las weas
y con la primera almendra quedé conforme, no todo lo que brilla es oro. No quería admitirlo pero para mí fue significativo recibir un regalo que es tan infantil, una bolsa con dulces, fue recordar cuando era niño, pequeño, con cero indecencia y que no cachaba de nada, esa fue la mejor época, no necesitaba nada, solo a las personas que se habían criado conmigo, y ahora esas mismas no quieren verme ni en pintura.

Dándole vueltas al asunto, la acidez a la que estoy tan acostumbrado ahora último, podría curarse con placebos, que podrían ser los famosos dulces sin querer, los deseos y ganas de arreglar todo lo que se encuentra mal, es posible de pasarlos son una buena trampa, que tomaría cada día sagradamente, como medicamentos, y si no funcionara, me cambio al chocolate amargo.

domingo, 18 de octubre de 2015

Todo lo que les han dicho es mentira
Que tienen crisis de pánico y necesitan pastillas
Que se van a deprimir y necesitan más pastillas
Un gordo psicólogo que les diga lo mal que están
Que no pueden explorarse a si mismos porque es peligroso
Se puede vivir así?
Sean faquires
La melancolía no tiene solución, porque no es un problema
Dicen que tienes un vacío
Que debes llenar con lo que te venden
Llénalo con clavos
Tengo 19 años, y creo que hasta ahora es lo único que tengo. 
nadie nos tenía grandes planes. hace unas semanas vino mi vieja a verme, salimos a almorzar cerca de la casa, le duelen los pies y no quiso caminar mucho, nos metimos a una pescadería a la que jamás hubiese entrado por cuenta propia, y mientras esperaba el plato de mariscos, me contó que mi primo ahora, vende completos (de esos con mayonesa casera y palta en bolsa), para poder seguir viendo al ‘’Ohiggins’’, un equipo de fútbol que nos gusta a todos, pero que él sigue como un apóstol. 
-cuando eramos niños, pensaste que terminaríamos así? alejados de la casa, en otra vola…
-no,  o sea si, más o menos, creí que todos ustedes estarían juntos siempre, hasta cuando entraran a estudiar, que estarían más juntos, y que no se escapara ninguno.
-en la misma parte todos estudiando? nunca creiste que alguno querria hacer otra cosa? que no servía pa la wea del estudio?
-…
camino a la casa, pensé (nunca dije), a ninguno de nosotros nos tenían grandes planes. 
llevo como medio año de carrera, pero desde que entré, a veces pienso si debería dejar de estudiar, perder contacto alguno con todos los que conozco, dejar la casa, trabajar en Mcdonalds un año y después perderme en las montañas…para que nadie me encuentre nunca. 
pero tengo que entregar algo el lunes 
una vez, hace como un año, fui a comprar hierba con un amigo donde un loco que se paraba afuera de un liceo para adultos, cuando lo vimos mi amigo preguntó “ oe y tení pescao frito?” y se sobó la chaqueta. 
otro día fuimos también y cuando llegó dijo “y teni papa frita?” y me reí tanto las dos veces que después prefería comprar solo mientras lo esperábamos en la plaza